En el marco de la sesión número 25 del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, el Movimiento Indígena Nación Wayuu presentó un informe de Derechos Humanos a la Misión Permanente de Colombia ante la ONU, en el que denuncia la grave crisis humanitaria que continúa afectando al pueblo Wayuu en el territorio ancestral de La Guajira.
En el documento, el Movimiento Indígena y sus autoridades y líderes indígenas alertan sobre la persistente vulneración de derechos fundamentales, evidenciada en la muerte de más de cinco mil niños y niñas wayuu durante los últimos años por causas asociadas al hambre, la desnutrición y la falta de acceso al agua potable. Esta situación, calificada como una tragedia humanitaria prolongada, refleja el abandono estructural del Estado y la ausencia de medidas eficaces para garantizar condiciones de vida dignas.
El informe también expone la creciente persecución, estigmatización y riesgo que enfrentan los defensores y defensoras de derechos humanos y del medio ambiente, especialmente aquellos que alzan su voz frente a los impactos de los proyectos extractivos en el territorio. Según lo documentado, estas agresiones se intensifican en el contexto de la llamada transición energética y el modelo extractivista minero-energético, que continúa generando afectaciones sociales, culturales y ambientales sobre las comunidades indígenas.
El Movimiento Indígena Nación Wayuu advierte que la transición energética no puede desarrollarse a costa de los derechos de los pueblos indígenas ni reproducir esquemas de despojo territorial, contaminación y vulneración de Derechos Humanos. En este sentido, hace un llamado urgente a la comunidad internacional y al Estado colombiano para que se adopten medidas integrales que garanticen la protección de la vida, el territorio y la autonomía del pueblo Wayuu.
Finalmente, se solicitó el acompañamiento de organismos internacionales para verificar la situación en terreno, así como el cumplimiento de las obligaciones del Estado colombiano en materia de Derechos Humanos y derechos de los pueblos indígenas.
“El pueblo Wayuu no puede seguir siendo invisibilizado ni sacrificado en nombre del desarrollo. Exigimos garantías reales para nuestra supervivencia física y cultural”, señaló la organización defensora de los Derechos Humanos.





